martes, 25 de mayo de 2010

Relato de lo que ocurre

Llevo meses encerrado en un frasco de mermelada, sin poder buscar, encontrar, salir y sonreír... Tengo sed, pero no sé qué debería decir afuera para obtener un poco de agua, puede que me den algunos sorbos, pero prefiero no arriesgarme, no me gustaría tener que crear otra sonrisa falsa.

Aveces es desgastante pasar los días sacudiendo flores de loto para encontrar sus circones morados. Estoy harto, sus ojos me aburren... Y no puedo decirle que estoy tan al borde del "me das igual", del "porqué no dejas mis ideas ya, ellas no quieren tenerte cerca". El silencio con ellas es desagradable a la hora de sentarme a diseñar.

Llevo tanto tiempo apostándole al caballo equivocado, tomando decisiones que no van por donde necesito ir, tomando pasos ya ocupados que le hacen daño a mis pies. Hoy soy un dibujo más, sin embargo sigo en una actitud de "life goes on", ésta es una sensación distinta porque ahora veo un dibujo resignado en el espejo.

Yo sigo aquí, sonriendo por sonreír, sentado en la banca del parque viendo como el mundo se parte a mordiscos, la lluvia es tan triste en esta parte del mundo al igual que las casas y los edificios, me pregunto cómo sería nacer en otro lugar, donde el amor no sea feriado en las tiendas, donde las personas no usen mascaras para ocultar las imágenes de sus corazones, donde yo no sea visto como un juguete que se puede usar y desechar...

Creo que me perdí y no me veo por ningún lado, creo que llegué al lugar donde no quiero estar, esperando al final de la metáfora irónica que agudiza mi tristeza... Mientras ella esta al otro lado del cubo de hielo burlándose de mis zapatos.

Es tan frustrante ver como la soledad se refleja en contraluz a través de mis anteojos, es complicado fingir que todo está bien mientras todos gritan lo contrario dentro de mí. Aún recuerdo las mandarinas que viajaron al lugar donde están mis sueños, es confuso que su química ya no esté cerca, que las noches no sean más amarillas, que no sean mías. 

No sé porqué no puedo parar de suspirar cuando hablo de ella, no sé porqué la ausencia de sus "te quiero" hacen más profundo el abismo por el que caigo, amarilla, no quiero estar solo pero tampoco te encuentro fuera de mis sueños...

Cuál será la recompensa al final de todo este camino, es bueno no esperar nada a cambio pero siento que entre más alma doy mas de mi alejo, me dijeron que debería escribir lo que siento, pero la verdad no creo que esto me ayude, parece como si frotara muchas veces mi corazón contra el papel, por eso odio los días de fiesta.